Primer cruce de las Altas Cumbres cordobesas en BICICLETA. Febrero 2009

Cicloturismo: Valle de Calamuchita, Paravachasca, Punilla y sur Cordobés


"Para vencer a un peligro, salvar cualquier abismo. Por experiencia lo afirmo; más que el sable y que la lanza, suele servir la confianza que el hombre tiene en si mismo"

Martín Fierro.

Poco mas de un mes ha pasado desde esos días a pleno que pude vivir sobre la bicicleta, quiero hacerle frente al inevitable paso del tiempo y por ello escribo estas líneas, para mantener vivo por siempre ese recuerdo con cada detalle y momento que pude disfruté.


Desperté como cualquier otro día, normal. Era 24 del mes de febrero. El día era espléndido, me levanto, miro hacia fuera, el sol radiante, no había viento en absoluto, es un gran día para entrenar dije. Pero no me llenaba por dentro, algo no estaba bien. Pensé para confortarme a mi mismo: entreno el recorrido más largo así logro saciar estas ganas de pedalear, pero no era suficiente todavía. Lo que quería era viajar, largarme a sentir la aventura, a experimentar y conocer lugares y lo que es aun mejor, relacionarme con la gente.
“Quiero viajar” fue la idea..Pero salio rápido de la cabeza, no era posible, no tenia nada programado… Pero me he dado cuenta que con solo desearlo de corazón me alcanzaba. 
Recostado sobre mi cama, me imaginaba por lugares, y con la bici decorada con las alforjas, como en el año 2007 cuando realizaba el viaje por la patagonia. Llego a mi mente la gran pregunta ¿Por qué no?. Acaso no soy yo el que dice a diario que todo lo que uno quiere se puede lograr. Pensé.
En un instante estaba visitando páginas que me dieran distancias, rutas y localidades. El viaje estaba en marcha. Con el recorrido listo, o se podría decir una idea general nada mas!! comencé a buscar todo el equipo, cuando recuerdo la faltante de carpa...ouchh!! Como hago…llame a amigos y conocidos y no pude conseguir. La aventura había sido solo un deseo me dije, pero no toleraba esa idea. Entonces decidí largarme sin carpa, mas aventura todavía! 
A las 15:00 hs tenia la alforja montada, algo de comida sobre ella, ropa, un kit precario para cocinar y muchas pero muchas ganas de salir!!! Me bañé y me parecía increíble cuando salí de casa, mi hermanita me saludaba. Estaba el viaje en marcha!!! Ah, falto detallar que el presupuesto era demasiado corto, en fin, era un viaje tipo mochilero, pero en bici!!!


Tomé la avenida y saliendo de Río Tercero empecé a ser el “rarito” una chica de pasada en un auto me pregunto, adonde vas? Ah vivir la vida tenia ganas de decirle...pero no era correcto, así que sonriente le comenté que mi día terminaría en Villa General Belgrano.
El viento era mi aliado y así crucé Almafuerte y más adelante, “la cuesta del quebracho”, son aprox. 7 km de subida, los que estoy acostumbrado a trepar durante mis entrenamientos. No fue tan difícil superarla, luego vino Embalse, nada nuevo por ahora. Después de cruzar el puente con su vertedero, sin agua debido a la sequía. Vino el turno de esas tradicionales subiditas que de chicos agitaban mi adrenalina al pasar en auto, esta vez si que era distinto, eran mas subida que bajadas y el viento comenzó a pecharme desde otra óptica, hacia atrás!!! Una que otra subida y continué, Villa Del Dique y Villa Rumipal. Luego Santa Rosa de Calamuchita, entre en la ciudad y fui directo al balneario, me refresqué y disfrute de mi merecida merienda de picadillo con galletas secas. Mientras dialogaba con un señor de Córdoba capital que me indicaba el camino.


Hacia Villa General Belgrano me aburrí, el viento me ponía de mal humor y el camino no lograba saciar mi vista!. Seguí rumbo a mi destino, veo un puesto de regionales en el que paro a buscar agua, gentilmente me dieron y cuando subo a la ruta, en lo mas alto de la subida que proseguía: no daba crédito de lo que veía, no lo podía creer, el destino me había cruzado con Agustín Cantarero, un pedalista de mi ciudad que estaba concluyendo su aventura desde Río 3ro – Cataratas del Iguazú - Río 3ro. Debe haber sido el último cicloturista que cruzó, casi seguro!!! Paramos y estuvimos un rato dialogando, su bici mostraba la cantidad de quilómetros que llevaba encima, la cara sonriente de Agus me enseñaba que entre ambos había muchísimas historias vividas. Que bueno! Agus me ofreció su carpa, pero me dijo que estaba como la bici, gastada!!! Preferí seguir sin casa. Sacamos un par de fotos y sonriente recorrí los escasos kilómetros hasta “la villa” me adentre y luego de una vuelta por el centro, lleno de turistas, comencé a buscar un lugar para pasar la noche. El camping cobraba $20, mi presupuesto diario, pero no tenia sentido, ni siquiera tenia carpa para armar..Seguí en busca, no hay balneario municipal, mi idea era dormir en un lugar de esos. Lo único que conseguí fue una pista de bmx que en uno de sus saltos dejaba todo alrededor cubierto de montañas y en el centro un hueco, era lo pensado, la policía no me vé entonces no me van a despertar para pedirme explicaciones. Regresé al centro y pase por una cabina telefónica para avisar en casa que todo iba sobre rieles. Luego compro una tarjeta para el celular y con la emoción del momento seguí sin darme cuenta que dejaba mi billetera sobre la vereda del lugar. Tenia mucho hambre y pocas ganas de cocinar, media pizza por $9 me parecía accesible y justo para mi, me siento afuera y le pido la pizza y agua, mucha!!! Al cabo de un rato, empecé a buscar la billetera para tener listo y abonarle en cuanto traiga la pizza, pero..La billetera? entraba en caos. Revisé toda la alforja y no estaba, no recordaba de haberla guardado, la perdí. Viene un señor y me dice anda a buscarla, acá hay gente buena. Salí a ver si tenía suerte. Pensaba en el camino y mientras miraba el piso, ya está, mañana temprano vuelvo a casa y listo, era todo un fraude. Llegué al local y entré, sin pensar en otra cosa, apenas me vio el señor y me dice, ¿buscas un documento? Si señor, la billetera, contesté. Y era un milagro, estaba allí, con absolutamente todo. Un señor la recogió de afuera y la entregó en el negocio, la pucha que queda gente buena todavía!!! Solo me quedo darle gracias a Dios y a aquella persona tan honesta que no pude conocer. Volví al comedor, comencé a cenar y en la mesa de al lado, el mismo señor me retaba por haberme olvidado la billetera y un amigo suyo también, nos quedamos charlando, eran unas personas admirables, me contaron de algunas experiencias por el mundo, que lindo pensaba por dentro. Luego se integro a la charla el dueño del local, un tipazo, Daniel me invito un café y me dijo que el “lemonchelo” que estaban tomando los otros dos señores no, porque era alcohol y yo no debía. Era la 1 de la madrugada y yo estaba feliz, no podía pedir nada más. Cuando mis compañeros de cena fueron adentro y a la salida me sorprende Daniel. Le habían pedido sino podía pasar la noche en un tipo garaje con techo de chapa que había en la parte de atrás, a lo que no tuvo ningún problema. Superando mis expectativas del primer día de viaje, acomodé mi aislante y mi bolsa sobre el piso cubierto de piedritas chiquitas, la temperatura dentro del saco era agradable, estaba por conciliar el sueño cuando aparece Daniel con una caja de empanadas, que me dijo para que tuviera algo que desayunar mañana. Gracias Daniel!!!
Al otro día desperté poco antes de las 8 AM, salí rápido del lugar, una panadería fue mi blanco para desayunar! Señora me daría un poquito de agua caliente, a lo que sonriente me hizo seña que le diera la caramañola. Casi se derretía el plástico por la temperatura del agua, pensé que me quedaba sin nada!! Me senté sobre el borde de un gran barril de cerveza (Villa General Belgrano es la capital nacional de la cerveza, que llegué octubre!!!) y preparé mi mate cocido, esta vez con empanadas!!un muchacho se vino a charlar conmigo, me indico como seguir hacia Alta Gracia. Y deliberando entre 2 rutas posibles me largué por el camino mas transitado según me dijeron, mas adelante supe que valía la pena, pretendía llegar al mediodía hacia Alta Gracia, estaba fresco el aire pero el polar hizo efecto contrario, se condenso toda la transpiración y estaba todo mojado, tenia frío, fui trepando subidas y disfrutando bajadas, el día se puso esplendido, mi estado de animo era el mejor, estaba feliz, creo que la bici al mejor estilo “Herbie” también debe haber mostrado felicidad! 


Mi descanso de 10 minutos se extendió a una hora tirado a orillas del comienzo del Dique Los Molinos, viendo como un padre y dos niños pescaban, o esperaban pacientes que salga algo, yo no serviría para eso!!! Luego seguí mi recorrido y me costo volver agarrar ritmo, no podía arrancar, y no hizo falta, unos pocos km mas adelante comenzaba lo que me dijeron que valdría la pena. el Dique Los Molinos con todo su esplendor yacía delante mío, con unos precipicios considerables y un transito vehicular fluido yo podía disfrutar paso a paso de esta maravilla, complementada por el hombre con ese magnifico espejo de agua, las curvas en zigzag eran una constante, en un parador me senté e hice de fotógrafo con la condición que me envíen una foto , ya que no llevaba la cámara. Poquito mas adelante vendría mi tercer golpe(en menos de un mes) en la rodilla izquierda, que todavía, después de todo este tiempo sigue sin curarse del todo. Sucedió cuando una increíble mole de acero hizo rugir ese poderoso motor detrás de mí y para darle paso, ya que la imprudencia de los conductores era notable y el camino angosto y sin banquina, caí en un estilo “canaleta” entre la ruta y la montaña que estaba demasiado cerca, y no pude destrabar mis zapatillas de ciclismo, así que pufff!!! Debo agradecer a pesar de todo que no termine debajo de la cantidad de ruedas del camión!
Eran las 12:30 horas y arribe a mi objetivo, como bienvenida tuve que superar una subida abrupta que pretendía dejarme sin aliento, era un aviso de lo que vendría. Recorrí el centro de la ciudad, como podía circulaba entre medio de tantos autos a esa hora. Necesitaba combustible pero no tenia certeza de donde, ni que podría comer. Pase en frente de una plaza extensa y ya había conseguido lugar, pregunte sobre una verdulería y ya tenia almuerzo =). Cuando cruzo al otro extremo de la plaza, entablé conversación con los artesanos del lugar, me autorizaron a usar la corriente eléctrica, por lo que las frutas pasaron a ser solo el postre, me cocine unos excelentes fideos con condimentos Alicante, bueno...no eran tan excelentes, sino que tenia hambre!!!

Tomé una siesta y veía que una basta concurrencia de gente entraba en el edificio de en frente, pregunte a mis nuevos amigos y estaba en la Estancia Jesuítica, y realmente había tenido suerte, era miércoles, el día que la entrada es gratuita. Aunque con poco tiempo pero feliz, pude darme un paseo por la casa del Virrey Liniers, la verdad que no en vano ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, porque es una belleza y todo esta muy bien ambientado a la época.

Aunque daba pereza no se podía obviar y comenzar a trepar las Altas Cumbres o Sierras Grandes era lo que me seguía. Sin mucha información llegue hasta Falda del Carmen, un policía con poca vocación de servicio me indico que ruta debía tomar, y luego lo mejor. De a poco me fui alejando de cualquier tipo de caserío para internarme en curvas y contra curvas que a cada instante se ponían mas inclinadas, eran las 16 hs y era intenso el calor que sentía, mas aun con la poca velocidad que llevaba y por ende casi no sentía aire en movimiento, luego de los primeros kilómetros se puso bravo, en partes parecía que la bicicleta iba a volverse hacia atrás, el calor era insoportable y el agua tomaba temperatura, eran todas adversidades que sabia iba a tener que sortear. En un momento llegue a pensar en retroceder y volver, pero el cansancio pasa y la satisfacción de haberlo logrado queda, iba metalizándome, después viene algo bueno eso es seguro! Como venia sucediendo desde que salí de casa.


Exhausto llegue hasta el Observatorio Astronómico, pensé en hacer noche en dicho lugar, pero debía trepar una cuesta hasta llegar al edificio y por camino de tierra, desistí de esa idea. Iba arrancando cuando ingresa un auto del observatorio, el amable muchacho me dijo que lo peor había pasado, que me quedaba todo bajada!!! Que mejor incentivo que esas palabras, retome la bici y efectivamente el aire se comenzó a sentir en el descenso.
Lo próximo era el paraje “Bosque Alegre”, un puesto de gendarmería y una estación terrena de la empresa de telefonía “Telecom”, pensé que mis problemas para pasar la noche estaban resueltos, pero el gendarme me negó cualquier posibilidad de tirar mi bolsa de dormir, igual estoy agradecido porque me abasteció de agua caliente para tomar mi mate. Retomé la ruta, eran pasadas las 19 hs y tenia que recorrer 30 km según me dijeron hasta el próximo parador, era toda una odisea. Como ultimo condimento después del empalme con la ruta a Carlos Paz, el camino era recto y con una ilusión óptica de que era llano, lo que producía en mis pensamientos ansiedad por avanzar rápido, pero en verdad era una subida leve que hacia sentir las piernas, el cielo estaba triste ya en el atardecer y no había señales de humanidad mas que yo. Había pedaleado mas de 90 kilómetros de los cuales mas de 40 habían sido en trepada, y que trepadas!!! Estaba cansado y la idea que se vino fue “duermo acá a la orilla de la ruta”, no alcanzo de terminar la frase y un animal cuadrúpedo muerto me dejo el estomago revuelto con su olor, no era una buena idea dormir allí!

Hice señas a un vehiculo para que frene, y el chico me dice, mira después de esa curva esta el parador “Copina”, y efectivamente a los pocos minutos estaba sentado relatando mi historia a modo de conferencia a los turistas. El encargado me dejo tirar mi bolsa de dormir en un tinglado, solo eso era y mas tarde me daría cuenta q no tenia protección contra el viento, que se hizo sentir a la madrugada! Pero en fin, nuevamente ingesta de mate cocido y a dormir, eran las 22 hs y si después de ese día no quedaba verde por tanta yerba mate, era un milagro!!!

Me desperté rodeado de esta maravillosa gente que se llaman “turistas” claro, yo había elegido para dormir un lugar de maravillas, pero de noche no lo había visto, se podía ver como una postal las sierras desde mi alcoba, publica en esta ocasión!!! La gente habrá pensado, hasta en medio de las sierras hay vagabundos!!! Varias anécdotas han quedado de esa noche!

Salí a las 10 de la mañana a la ruta, me quedaban 30 km de subida constante y luego 50 km hasta mina clavero, mi objetivo diario. Luego de la primera hora nuevamente los 10 minutos eran una relajante hora durmiendo a la vera de la ruta, por suerte mi despertador era efectivo, y los claxon de los vehículos me despertaron, No pude tomar ritmo, era imposible mantenerme mas de 15 minutos sin parar a contemplar lo generosa que ha sido la naturaleza, increíbles montañas, una peleando por ser mas alta que otra deleitaban mi vista y mi espíritu.
Un parador que tenía una muestra de fotos, otro que era ideal para buscar agua, todo lugar tenia una excusa perfecta para frenarme y entablar conversación. Una escuela rural también estuvo en mi itinerario, la maestra y el director junto con su portera, laboriosamente ponían todo en condiciones para recibir la próxima semana a los mas de 20 alumnos de la institución, “este año son muchos” me dijo una señora. Me mostraron su radio FM y también su cooperativa proveedora de agua, si una vertiente que me abasteció de la más cristalina y pura agua.


Poco mas adelante un cartel todo despintado y descuidado me hacia recordar que estamos en el tercer mundo y anticipaba la “quebrada el batan” Se podían sentir gritos a lo lejos, pensé que estaba loco a esta altura!!! Pero eran turistas, deje mi bici con el guía que estaba sobre una traffic y me adentré entre medio de piedras hacia donde estaba la gente, venían gritos fuertes, están locos pensé, yo no voy a gritar así con tanta gente que me escuche. Pero estaba por vivir una de las mejores experiencias de mi vida, realmente solo voy a intentar transmitirlo, pero creo que cualquier palabra queda corta para definir esos momentos. Me metí por dentro de “cuevas” entre piedras inmensas que habían sido apiladas rústicamente en algún derrumbe algunos miles de años atrás, llegué a una cascada y un pequeño hueco daba paso a un espejo de agua, entre y era como un globo terráqueo inmenso, era una increíble bola con paredes de piedra y con una altura que no pude calcular y en lo mas alto, una ventanita que dejaba entrar claridad y un potente chorro de agua asomaba desde arriba, el ruido al caer y la sensación de libertad que uno siente en ese momento es algo inexplicable, estaba allí adentro solo y afuera toda la multitud, no lo puedo explicar ni tengo un porque pero comencé a gritar y a dar saltos en la helada agua, fue algo maravilloso, algo único que nada puede reemplazar.
Mientras me cambiaba nuevamente fui el disertante y atentamente todos escucharon que hacia por allí, de donde venia, etc. etc. etc. 

A las 15 horas ya estaba empachado de subir y me dormí una siesta al rayo del sol, ya que no había sombra disponible, pero pensaba, a la vuelta de la esquina habría un lugar mejor! Y así fue, el parador “El Cóndor”, me esperaba, era el punto mas alto, a mas de 2300 msnm fue una emoción, una hazaña cumplida, había trepado las famosas Altas Cumbres Cordobesas, estaba en lo mas alto y el destino me puso delante mío la frase con la que comienzo este relato, y la verdad que es bastante cierto las palabras del querido gaucho argentino. 

Pero la subida no terminaba allí, los albañiles del lugar me dijeron que quedaban “solamente” 3 mas, y estas eran extensas, con viento y encima en recta!!! Pero todo esfuerzo vale la pena, me remontaba al 2007 cuando Juan me decía después de toda gran subida, viene una gran bajada. En la cima de la tercera un regalo me esperaba; una bandera de mi querida patria estaba en el piso, le dedique mas de 20 minutos para colocarla en la parte de atrás pero pude disfrutar de verla flamear durante los próximos km a plena bajada que me siguieron, mi promedio de velocidad era de 45/50 km/h y en partes tuve que apretar los frenos, porque casi superaba los limites máximos!!! 

A las 17 hs el estomago comenzó su melodía y necesitaba comer algo, un paraje me abasteció de un pan casero, pude apreciar la paz que tienen las personas del lugar, una partida de “truco” jugaban “Don Froilan” y un chico de aprox. 16 años, claro como no va a tener tranquilidad, me mostró su casa, bien en frente de una cascada,, con un verde inigualable y cruzando la calle una variedad impresionantes de rocas. Más valioso que un piso en Las Vegas. 

Creo que ante una epidemia de moscas me las habría de tragar a todas, fue una constante ir con la boca abierta. Era un placer rodar por esas latitudes, recuerdo una situación, iba sin manos sobre la bici y gritando como un verdadero loco, cuando mi vista pasa por velocímetro y ve que marca una velocidad de mas de 50 km/h, era una demencia ir así, por el medio de la ruta!! Continué descendiendo por esas montañas, eran en zigzag, iba rapido, pero una vista generosa de un auto abollado completamente en medio de un precipicio me recordaba que era mejor apretar los frenos para no terminar rodando, pero yo mismo!!! Luego uno momento de esos por los cuál decide uno viajar. Un ciclista a la orilla de la ruta, no era cicloturista, sino era Joan Sebastián, ahora un amigo, turista francés que había salido a pedalear por la zona, lo anecdótico es que Joan Sebastián no sabia español y un poco de ingles, y yo no sé francés, solo un poco de ingles, muy básico. Entonces después de despedirme de él y de superar mi máxima velocidad de 67 km/h, llegué a la conclusión de que solamente Dios sabe lo que el me ha querido decir, y lo que yo intenté decirle, fue una charla de locos, era seña va y seña viene. Pero fue muy gratificante, por estos días y mediante un traductor hemos llegado a hablar, él es un mecánico de aviones de la armada francesa y lo que mas le gusta de Argentina es la gente. Es un tipaso, y lo que siempre me dice es que no tiene ganas de trabajar, se llevo nuestro legado argento!!!

Luego de despedirme de Joan Sebastián, le pregunte a una señora por donde quedaba el centro, había llegado a Mina Clavero y luego me di cuenta que ya no hacia falta hablar con señas y con la voz toda así que ponemos cuando hablamos ingles!!! =). La mujer debe haber pensado que delirante te hace la bicicleta!!!

Bueno volvamos a lo pertinente! Era el día jueves y al día siguiente tenia que arribar a Río IV para el lunes regresar a mis pagos por compromisos. Tenia mas de 250 km por delante y recordemos que escaso dinero. Arribé a la Terminal de ómnibus y la idea era volverme en micro, la hazaña estaba cumplida, la de cruzar las Altas Cumbres. El pasaje era accesible pero cuando pregunte cuanto me salía para llevar la bici, es como si me hubieran apuntado con una escopeta doble caño, por lo que en un ínterin me encontraba preguntando que pueblos y caminos debía seguir, no había otra opción mas que seguir pedaleando, y eso me gustaba!

El comercio de Mina Clavero es solo para turistas extranjeros, prefiero no recordar los vaivenes para comprar alimento barato, me tuve que conformar con una lata de arvejas y un sobre de mayonesa para la cena, eran las 20 hs. Y tome la ruta rumbo hacia Merlo, en la pcia. de San Luís. Mi derrotero iba a concluir cuando la noche cayera sobre mi visión de la ruta, pude pedalear 30 km en un lapso de una hora y media, era de noche y ya me había colocado ambas luces sobre el cuerpo (delantera en la cabeza, y trasera en la espalda) Por ello pare a preguntar adonde me ubicaba, estaba entrando a Villa Las Rosas, el próximo pueblo quedaba a pocos km pero me recomendaron quedarme allí, porque había “mas” movimiento, y si que valió la pena. Girando sobre la plaza principal una típica reunión de amigos en un bar, me saludaron y al frenar tenia opción para elegir entre los chops de cerveza, que bien que hizo ese trago después de un día tan agitado! Me recomendaron buscar alojamiento en el cuartel de bomberos. Me dirigí hacia allí y apareció un modesto hombre que solo al verme dio el Si, sin preguntar demasiado, realmente tiene vocación de servicio. Conocí a un amigo también por estos días, Ezequiel: es el segundo jefe del cuartel y tuve la gratitud de conocer a su familia que lo va a visitar durante las noches que pasa de guardia. Mi día no parecía querer aflojarle a los buenos momentos, la noche anterior habían comido pollo asado, y una fuente con copete me esperaba. Justo lo que me hacia falta, después de 3 días sin carne y sin baño, luego del mismo nos hicimos un excelente salpicón de aves con mi amigo, contento por mi presencia. Y con una charla muy amena fuimos cambiando experiencias. Me sentí realmente como en casa, era mi primera vez que dormía en un cuartel y fue algo hermoso. Por ultimo antes de dormir, unas fotos con esos trajes que solo había visto en las películas y como si fuera poco, un auto a control remoto apareció y con Eze parecíamos bobos mirando la maquinita!.


Por la mañana un desayuno con mate cocido y dulce de leche, y a la bici! Comenzaba a hacerse de día, desperté a mi compañero y salio a sacarme fotos que según él “con esas fotos voy a ganar” ja! Me despedí y había decidido tomar el “camino de la costa” ya que por el que mas se frecuenta por los vehículos era una recta que me iba a aburrir demasiado. Llegue a Las Tapias, luego siguieron varias poblaciones hasta que llegué a una que me impresiono, su nombre es Luyaba, es el tradicional pueblo de las sierras, a la gente parecía no afectarle la crisis mundial, ni tampoco que el presidente de los Estados Unidos sea de color, ellos transitaban pasivamente por las calles, lo llamativo del lugar es que en vez de bozinasos se sentía el ruido de los vasos de los caballos sobre el piso, pude contar mas sulkies que automóviles, y los que vi. de esos, aseguro que eran en su totalidad de turistas. Como siempre un arroyo me hizo compañía en otra hora de descanso. Y luego seguí, cerca del mediodía llegue a La Paz, destaco este lugar porque en un control estricto al que a todos los vehículos se les pedía documentación, al preguntarle al policía si podía pasar, este me miro serio y me dijo, tenes carné para conducir bicis? A lo que me dejo sin aliento, pero claro, le sucedió una risa de su parte!!! Cambie de provincia y junto con ello de hora, también de gente , en Merlo puedo decir que no me trataron bien, necesitaba Internet para ver a cuanto estaba de mi objetivo y no podía encontrar un ciber, encontré dos casas de computación pero ninguna “tenia acceso a Internet”. Pregunte en la Terminal y el colectivo era mas caro aun que en Mina Clavero..Pero que tanto renegar! Compre una Savora (modesta bomba al estomago) para mezclarlos con garbanzos que Ezequiel me había dado y me fui rápido de la Villa de Merlo, rumbo a Río Cuarto. El viento era mi aliado y eran las 12 hs (en este momento me pongo a pensar que en el ciber tenia una hora, y en mi reloj otra, y no me he dado cuenta que tenia 2 horas distintas!!), no podía saber con claridad cuantos km restaban pero si una sola cosa, que había que pedalear constante!!! Para las 13 hs pare en un caserío llamado “El Aserradero” a la custodia de una sombra pude “almorzar” mis garbanzos y dormir una siesta. Luego me levante y continué mi recorrido, el viento era a favor, pero el sol parecía acercarse a acariciarme la espalda, había pedaleado 40 km desde Merlo cuando la entrada a Papagayo se hizo presente. De allí quedaban algo menos de 150 km, la mente en blanco, iba observando como poco a poco las montañas eran de menor tamaño, la ruta se puso densa, en una interminable recta con un sube y baja constante, eran mas de las 16 hs y no encontraba un solo árbol, tenia hambre. No tuve opción que poner el agua a enfriarse (método de refrigeración casero patentado!!) y abrir un picadillo, al rayo del sol. Recuerdo con que ansiedad metí ese bocado a la boca. Que sabroso!!! Luego de ese descanso, el cuerpo se relajó y al subir a la ruta la temperatura era del doble de calor, la recta parecía no tener fin, y cada tanto esas subidas y bajadas…que espectáculo pensé!! Irónicamente… Pocos metros de haber salido y siento el rugir de un motor, una camioneta a la que frene e hice señas. Pero aquella persona debe haber ido tan cómoda con su aire acondicionado que no me debe haber visto. Me subí a la bici y continué, pensaba para las 23 hs estaré en Río Cuarto.. Pero Dios estaba para cuidarme, y luego de decirlo, una camioneta venia por detrás, con poca fe hice seña, esta vez sin siquiera bajarme de la bicicleta, pero paso como si nada.. y cuando comenzaba a acordarme de algunas cosas sobre el conductor, frena, muchos metros delante mío, freno por mi?. Me acerco y le pregunto, señor usted freno por la seña que hice? Y me dice, mira no suelo hacer esto..a lo que respondí, quédese tranquilo, soy un “loco bueno” me asintió con una sonrisa y me pregunto adonde iba, al mismo tiempo que hacia lugar para cargar mi equipo, luego de subir la bici me estaba por acomodar para sentarme en la parte de atrás del vehiculo, cuando me dice qué haces? no venite adelante.. Y con su familia compartimos una charla mientras nos despedíamos de las sierras de San Luís, para luego entrar a las de Córdoba y debo admitir que tuve suerte, la ruta era una constante, la recta no aflojaba por varios kilómetros y transitar esos terrenos con el sol que hacia, era algo no gratificante teniendo en cuenta que los paisajes cambiaron de montañas alucinantes a una soja con un verde excepcional!!! Y a las 18 hs arribé a Río Cuarto, esta linda ciudad donde viví durante mas de 3 años y que me ha dejado a grandes personas que me han cambiado la vida. Comencé por visitar a un amigo Eric, y se ofreció para que viajemos juntos a rio 3ro, ya que él, vive en dicha ciudad. Luego visite a compañeros de trabajo y se ofrecieron a traerme la bici en camioneta, Daniel también me ofreció ayuda y lo importante es que en cada lugar un asado me esperaba para esa noche, haciéndome saber que se alegraban de mi presencia, recorrí las calles donde vivía y me llenaron de nostalgia, el recorrido hacia el colegio y la interminable calle hacia el trabajo, que épocas, luego ir hasta casa de Juan, esta vez sin tener que tomarme dos colectivos, y el saludo con mi amigo, que lindo fue visitarlo en bicicleta, que lindo fue poder vivir la vida por estos días, de una manera tan sana y gratificante! 
Mi primera experiencia de viajar en solitario ha terminado, fueron 431 km sobre la bici a los que hay que agregarle los mas de 150 en vehiculo a motor, durante 4 días. 


Esta manera de viajar me llevo a interactuar de manera intensa con las personas, fue algo satisfactorio y nuevamente me deja el mensaje que siempre intentaré transmitir, y es que los sueños están para cumplirse, que no hay imposibles si uno se lo propone de corazón, y como ejemplo están mis experiencias.


Como anteriormente…
Estoy seguro que habrá otra, así que

HASTA LA PROXIMA!!!



16/04/2009 
Nicolás Martín Nieto

1 comentario:

  1. no solo sos bueno andando en bici, tambien sos muy buen escritor, te felicito genio!!!

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